viernes, 27 de noviembre de 2015

TELEAVILA nos recibió en su plató



Hemos salido en la tele en el magacín con Teresa Herráez y la verdad es que ha sido fantástico. ¡Qué bien han estado Luisa Villarino y David Mayoral!. Hace unos días nos llamaron para que acudiéramos a Televisión Castilla y León, Canal 8 para explicar como va nuestro año, este año cargado de actos y de emociones. Así que allí hemos estado los tres contestando a todas las preguntas que nos han hecho.
Es impresionante ver con qué soltura hablan estos chicos de su día a día, de sus emociones y de sus deseos. Saben controlar sus nervios y su estado de inquietud ante las cámaras. Son auténticos como la vida misma y por eso cuentan lo que sienten de verdad y lo hacen desde la positividad y con muchas ganas de que se les reconozca cada paso que dan. Así que han sido unos estupendos protagonistas y han contado el día a día de la Casa Grande desde su óptica y con bastante detalle. A continuación Luisa ha contado la experiencia de su encuentro con su Santidad el Papa Francisco y la verdad es que siempre que lo cuenta me impresiona porque le sale de dentro y, además, porque se corresponde con la actitud de como vivió ella esta experiencia.
En fin… hemos estado muy cómodos allí con Teresa Herráez a la que desde aquí doy las gracias por acordarse de la Casa Grande y abrirnos de nuevo la ventana de su magacín para contar como están viviendo los chicos de la Casa Grande este año de celebraciones y, también para hablar del futuro.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Embajadores Casa Grande

Alguien se preguntará que cómo se nos ocurrió esto de nombrar embajadores. Pues es muy sencillo...
La Casa Grande de Martiherrero es cierto que nunca ha sido demasiado conocida aunque siempre ha estado ahí, en el mismo sitio desde hace 50 años. Pero lo que si es verdad es que siempre ha habido personas que han sido incondicionales a esta Casa. Y lo han sido libremente y sin ataduras de nigún tipo. Lo han hecho porque sí, sin nada a cambio pero llevándose lo que más puede satisfacer a una persona: paz interior.
Hace 50 años que tres personas muy importantes para nosotros, D. Bernardo Herráez, D. Alfredo Abella y S. José Santacana, una vez que pusieron en funcionamiento el Centro de Educación Especial Santa Teresa de Martiherrero se convirtieron en nuestros mejores y primeros embajadores. Han sido el referente  a seguir a la hora de crear esta figura tan emblemática. No fueron personas con intereses particulares a la hora de crear esta Institución. Simplemente fueron fieles a su compromiso de servir a los demás. Eran personas con una actitud seria ante la vida, capaces de realizar tareas que favorecieran a una colectividad a costa de su tiempo, esfuerzo, dedicación e incluso desvelos.
Fueron personas muy integras y muy coherentes, con profesiones de servicio a la sociedad y ajenas y sin ningún interés personal en lo relativo a la discapacidad psíquica, la que les hizo ver todo lo relacionado con este sector con mucha objetividad a la hora de focalizar determinados temas.
Pues bien, estas son las cualidades y el perfil que tiene que tener toda aquella persona que desde la Casa Grande de Martiherrero se proponga para llevar el título de embajador de esta Casa. Lo fundamental en el ser humano está en su interior, lo importante es lo que lleva por dentro, los valores intrínsecos, los verdaderamente valores del alma.
Comenzamos este proyecto con Carlos Sastre, Pilar Rodríguez, Gonzalo González de Vega y Mª Ángeles Ortega, cuatro personas que cumplen con los criterios exigidos y que sabemos que se van a sentir orgullosos de esta distinción que a partir del día 27 de Noviembre de 2015 tendrán para añadir a su gran currículum.

martes, 24 de noviembre de 2015

RECONOCIMIENTO DE PROMECAL A LA CASA GRANDE DE MARTIHERRERO

Hay días en que te levantas pensando en todo lo que tienes que hacer y te agobias solo por imaginarlo. Tienes todo más o menos encauzado y piensas que organizándote, te dará tiempo a cumplir todo el plan a seguir. Eso sí, tienes muy claro que será una jornada dura y tocará tomar decisiones complicadas. No es un día especial porque de sobra sabemos que hay muchos días así. Lo único que ocurre es que a veces el optimismo no está a tu lado y las acciones negativas pesan más que las positivas.
Para algunos de nosotros hoy amaneció muy pronto, demasiado diría yo, así que a las once de la mañana ya teníamos muchas tareas terminadas. Todo se iba desarrollando según el plan trazado hasta que sonó el teléfono y al otro lado una voz me comunicó una noticia que cambió radicalmente el planteamiento de este día.
El grupo de comunicación Promecal al que pertenecen Diario de Ávila, la 8 Ávila y Onda Cero Ávila para los Premios Promecal Ávila 2015 ha determinado conceder a la Casa Grande de Martiherrero el premio Promecal 2015 a la labor social. El acto de entrega de los cinco premios existentes se llevará a cabo el día 3 de diciembre en el Lienzo Norte.
A continuación mantuvimos una conversación muy fluida y cordial y, sobre todo, llena de agradecimientos y gratitud. Al finalizar la llamada pensé mucho, muchísimo y, de repente, me di cuenta de que el ritmo del día acababa de cambiar. Miles de ideas fluyeron por mi cabeza y muchísimos nombres vinieron a mi memoria. Es un premio para todos los profesionales de esta Casa, es un reconocimiento a una labor de entrega y esfuerzo durante 50 años, es la certificación de que se va por el buen camino, es sentir la cercanía de la sociedad abulense y, sobre todo, es hacer justicia a los que empezaron con las únicas herramientas que la generosidad, la solidaridad y el compromiso de servicio para con las personas mas débiles y vulnerables.
¡ va para todos ustedes, para todos los que creyeron durante todos estos años, que eran necesarios en la vida de determinadas personas!.
Gracias Promecal por pensar en esta Casa Grande, a partir de hoy seremos aún  más fuertes. Está siendo un año intenso en cuanto a actos y reconocimientos se refiere. Es cierto que el tiempo pone a cada uno en su sitio y es más cierto aún, que cuando esto ocurre, las personas se sienten reconfortadas y con mucha fuerza para seguir caminando y así facilitar el camino hacia la justicia social y poder eliminar las barreras psíquicas que impiden que un colectivo se sienta incluido en la sociedad.
Y el día continuó….pero ya de otra forma. Hacía frío pero los tibios rayos de sol fueron suficientes para ver luz y claridad y así poder recuperar el optimismo que hace pensar que aún queda gente buena.

Felicidades a los profesionales, felicidades a las familias y, sobre todo, FELICIDADES a vosotros, chicos de la Casa Grande.  ¡El día ha merecido la pena!

sábado, 14 de noviembre de 2015

El Presidente de la Diputación visitó la Casa Grande y "se quedó"



El jueves 12 de noviembre amaneció un día bonito y muy luminoso, con una temperatura muy agradable. Es de esos días preciosos del otoño y que hacen que el recinto de esta Casa invite al paseo y hasta a pensar en nuevos proyectos. Los árboles presentan esos tonos ocres y marrones y el suelo amanece cubierto de hojas que crujen al pisarlas. Y entre tantos árboles y hojas caídas estaba el sol, iluminando todo el recinto de la Casa Grande.
A las 12.15 h llegó el Presidente de la Diputación de Ávila, D. Jesús Manuel Sánchez Cabrera, acompañado de su jefa de prensa, María, y del alcalde de Martiherrero, D. José Luis del Nogal.
Comenzamos la visita adentrándonos en el Centro de día, lugar en el que, en esas horas de la mañana, se encuentra la mayor actividad de la Casa Grande. Todos los chicos trabajando y realizando las actividades que tienen marcadas para reforzar sus habilidades y también para mejorar, o por lo menos no perder, su formación cultural y de la vida diaria.
Ciento treinta personas que, acompañados por sus monitores y técnicos, viven su día a día aprendiendo y marcándose nuevos retos y alguna que otra esperanza.
Y así los encontró usted, D. Jesús Manuel, y así le vieron y le conocieron ellos a usted.
Hay que decir que hubo empatía desde el primer momento, fue un trato más que cordial y amable. Yo diría que fue muy humano, cercano, sin etiquetas. Usted entró como Presidente de la Diputación de Ávila, esa institución a la que corresponde el gobierno y la administración autónoma de una provincia y la que gestiona los intereses económico-administrativos de la misma. Pero también tengo que decir que saliste de esta Casa como Jesús Manuel, sin más, pero también sin menos.
Fueron muchas horas de visita, ¡más de las programadas!. Por eso, GRACIAS. Fueron horas para ver como están los habitantes de esta Casa, de una Casa de la provincia de Ávila, de un pueblo, Martiherrero, que pertenece a la Diputación. Dio tiempo para, además de verles trabajar, observar también como viven en su casa, donde duermen, se alimentan y, sobre todo, tienen sus momentos de ocio y esparcimiento. Y también visitamos nuestro Centro Especial de Empleo, esa lavandería industrial, de iniciativa social, que hace que un grupo de personas desarrollen un trabajo cualificado y remunerado.
Estuvimos mucho tiempo juntos y de verdad que puedo decir que ví rostros y miradas que eran el espejo del alma.
Fue un día muy emotivo por los reconocimientos que se hicieron a determinados colectivos: a la Diócesis de Ávila como promotora de esta obra social y humana, al colectivo de profesionales que con el trabajo que llevan a cabo día a día, consiguen muchas sonrisas, mucho bienestar y también proyectar esperanza; y a los chicos, porque, de nuevo, y en poco tiempo, alguien importante les volvió a tratar de tú a tú, sin etiquetas ni estereotipos. Por eso, cuando al cabo de unas horas volvieron a ver en los jardines de la Casa a este señor grande y con rostro bonachón, se acercaron a él sin ningún tipo de protocolo, aunque con mucha educación y, sobre todo, con cercanía y muchísimo cariño y llamándole por su nombre, Jesús Manuel, se abrazaron y hasta contaron sus anécdotas y sus vivencias.
Estos chicos son muy listos y puedo asegurar que saben muy bien a quien tienen que querer y a quien consideran amigo. No se lo marca nadie, lo intuyen desde dentro por lo que ven con los ojos del alma, aunque no vean físicamente.
¡Qué día más auténtico y entrañable!
Gracias por unas declaraciones hechas con mucho sentimiento y desde el corazón. Gracias por esa fuerza que convence y que transmite para seguir creyendo en las buenas causas y en los sueños incumplidos y, GRACIAS, por habernos encontrado con un hombre que cree en el arte de la política, en la vocación de servicio y por hacer sabido, en esta Casa, deshacerse de ataduras y de prejuicios y asó pasar de ser el Excelentísimo Sr. Presidente de la Diputación de Ávila, que llegó a conocernos, a ser Jesús Manuel Sánchez Cabrera, el señor de Padiernos, muy conocedor de todos los pueblos de estos chicos por proximidad, incluso vecino y amigo de muchos de los trabajadores... y que decidió quedarse para siempre como amigo de esta Casa pero, sobre todo, de sus moradores.
Los chicos vivieron una eperiencia nueva con su visita, pero estoy segura de que usted también sintió sensaciones extraordinarias y difíciles de olvidar.
¡Esa es la magia de la vida señor Presidente y esa es la realidad de los seres humanos Jesús Manuel!
¡Buena suerte y hasta siempre!




martes, 10 de noviembre de 2015

CLAUSURA DEL CICLO: “Cambia la mirada”

Hace ocho meses que inauguramos estas conferencias llenos de esperanza y de incertidumbre, sólo ha habido que dejar pasar el tiempo para observar que las expectativas eran grandes y que los resultados  son y van a ser espectaculares. Este viernes pasado se llenó el auditorio del Palacio de los Serranos, la convocatoria era, como poco, atractiva por su originalidad, con un título que llamaba la atención, pudiendo despertar interés entre las personas. Además convocaban tres ponentes ya conocidos a lo largo de estos meses por todos nosotros.
Hace un tiempo pensamos que el cierre de este acto lo tenía que hacer alguien con desconocimiento sobre lo que es la Casa Grande, pero con conocimiento de cómo son las personas con capacidades diferentes. Tenía que ser alguien joven, que observe el futuro con otra mirada, con frescura y optimismo. Hace meses la apertura de estas conferencias la realizó nuestra querida María Ángeles Ortega, gran conocedora de la trayectoria de la Casa Grande de Martiherrero y, lo hizo con una mirada serena y desde dentro hacia afuera. El viernes pasado este acto lo clausuró D. Jesús Manuel Sánchez Cabrera, que para nosotros representaba el perfil que teníamos trazado. Y lo hizo desde el compromiso que tiene para con este colectivo como Presidente de la Diputación de Ávila y como representante de una institución que tiene que velar por los habitantes de los pueblos de esta provincia. Habló de las personas con capacidades diferentes, de todas y, de un futuro para todos. Lo hizo con una mirada llena de esperanza y sin connotaciones mediáticas. Desde aquí , gracias por acudir a nuestra llamada aún sin conocernos, gracias por su actitud cercana y por su compromiso hacia la plena inclusión.
Gracias también a D. José Luis del Nogal, alcalde del Ayuntamiento de Martiherrero, nuestro alcalde y que siempre está a nuestro lado. Gracias a  Dña  Patricia Rodríguez, teniente alcalde de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Ávila, por querer estar con nosotros en este acto. Gracias a D. Ángel Muñoz, Gerente Territorial de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, por querer participar en esta jornada y por sus palabras siempre positivas y afectuosas para con esta Casa. Gracias a D. Luis Sánchez, vicepresidente de la Fundación Caja de Ávila por acompañarnos como ha hecho en otras muchas ocasiones importantes para esta institución. Y, sobre todo, nuestro más profundo agradecimiento a la Fundación Caja de Ávila, a  Bankia  y a la UNED, porque sin ellos estas maravillosas jornadas nunca habría sido posible realizarlas.
Después de las presentaciones y de las palabras dedicadas a esta jornada, comenzaron las ponencias y volvimos a escuchar reflexiones sobre la asertividad y la autoestima, de estrategias y habilidades desde un punto de vista positivo. También se habló de la normalidad de la vida y de cómo hay que  afrontarla cuando el guion ya no está escrito y lo tenemos que escribir nosotros mismos. En definitiva, de cuando en lugar de viajar a Holanda, como la inmensa mayoría, nuestro destino cambia y viajamos a Italia y, además sin saberlo y de forma imprevista. Finalizó la primera parte hablando de Psicología positiva  junto con los objetivos que persigue esta materia: ser mejor persona, ayudar a que otros sonrían y también a estar en paz con el pasado para no tener miedo al futuro. A continuación comenzó la segunda parte de esta jornada con un tema totalmente innovador y que crea expectativas muy novedosas: coaching social, que no deja de ser un tipo de intervención orientada al desarrollo de la autonomía, la conciencia y la responsabilidad de las personas en el proceso de  construcción de una vida vivida con bienestar y positividad. Se trata de extraer lo mejor de uno mismo, aumentar la autoestima y saber utilizar las fortalezas que tenemos en la búsqueda de objetivos.
El desarrollo de esta técnica resultó muy positivo, se vivieron situaciones cuanto menos novedosas y, sobre todo, se demostró que el camino iniciado por la Casa Grande de Martiherrero va por la línea correcta. El cambio empezó hace mucho tiempo, las ideas están muy claras y ahora se están consolidando. Hace tiempo que la Casa Grande comenzó haciendo lo necesario, después a través de las herramientas y de sus fortalezas, continuó haciendo lo que era posible y casi sin darnos cuenta, nos encontramos haciendo lo imposible: cambiar la mirada hacia una nueva forma de ver a las personas con capacidades diferentes, que en definitiva, no deja de ser lo mismo que la búsqueda de la plena inclusión para individuos capaces de escribir su propia historia  en primera persona.



viernes, 16 de octubre de 2015

En la Eucaristía de clausura del V Centenario también estuvo la Casa Grande


Poco a poco va pasando el tiempo y se van quitando las hojas del calendario, o lo que es lo mismo, se van tachando días y meses del año 2015 porque ya se han vivido.
El año 2015 está siendo espectacular para la ciudad de Ávila debido a la figura de Santa Teresa de Jesús. Ayer se clausuraba todo un año de múltiples acciones y de diversos acontecimientos que permanecerán en el tiempo. Fue un acto grande por su significado y por la multitud de personas que se congregaron en la ciudad de Ávila.
Hace ya días que se nos dijo que con motivo de los 50 años del Centro de Educación Especial Santa Teresa de Martiherrero, se quería que estuvieramos presentes en este acto y, así fue y así lo hicimos, disponíamos de invitaciones para asistir con chicos, trabajadores y alguna familia.
He de decir que la invitación nos hizo ilusión y nos llenó de alegría, no solo por el hecho de poder presenciar en directo un acto tan importante, sino fundamentalmente por pensar en esta Institución nuestra, en su historia y en el papel que ha jugado dentro de la sociedad abulense durante 50 años. Por todo ello, gracias a los que han querido que estuvieramos ahí, en especial a Jorge Zazo, del que debo decir y agradecer el trato tan exquisito que tiene con esta Institución. Sé, porque así nos lo demuestra, que siempre que hay algo que depende más o menos de él, piensa en la Casa Grande de Martiherrero. Gracias Jorge Zazo porque hasta en el momento de dar la bienvenida a los allí congregados fuiste capaz de saludar a las personas con discapacidad que se encontraban allí. ¡Es algo que te engrandece como persona!
Estuvimos 60 personas representando a la Casa Grande, 30 chicos con un comportamiento ejemplar, algo muy habitual en ellos, aunque también sé que hay personas a las que les extraña esta actitud. ¡Que poco se les conoce!
Gracias a todos los profesionales que han querido participar en este acontecimiento pero dentro de y desde la Casa Grande; a eso se le llama sentimiento de pertenencia, sentir una marca. ¡Los profesionales de la Casa Grande cada vez saben más de esta actitud! Sé que algunos padres no pudieron estar, pero a quien estuvo a nuestro lado, GRACIAS.
Ahí estuvimos, justo detrás de las autoridades, y junto a algunas personas conocidas de la Casa Grande. Primero con frío y luego calor, pero eso sí, sin perdernos nada de lo que vimos y escuchamos. Algunos de los chicos aún tenían muy presente el acto vivido en la plaza de San Pedro del Vaticano con el Papa Francisco y trataron de compararlo. Todos, eso sí, echaron de menos el poder saludar a Don Jesús García Burillo, su obispo como dicen; le vieron de lejos y añoraron los días de Roma o sus visitas a la Casa Grande. Pero no pasa nada, saben que las cosas son así y que en cada momento hay que hacer lo que toca y lo que corresponde. Eso sí, ayer cada vez que escuchaban el nombre del Papa Francisco, algunos sonreían porque es alguien muy cercano en sus vidas y que les ha dejado huella para siempre.
Y después de todo esto... pues vuelta para casa, a su casa, aunque antes hubo tiempo para tomar algo por la calle San Segundo, algo que no quitara las ganas de comer porque en Casa había, como todos los años, comida extraordinaria para celebrar el día de Santa Teresa.
Y hoy... pues a comentar otra experiencia más, otras vivencias que van marcando sus vidas y que poco a poco les va acercando a una sociedad que debería ser más justa para con todos ellos. Pero bueno, tiempo al tiempo.
¡Chicos! poco a poco vais demostrando vuestras capacidades a una sociedad a veces muy discapacitada. Ayer estuvisteis en un sitio privilegiado dentro de un acto histórico de la ciudad de Ávila y, sobre todo, representásteis muy bien a la Casa Grande de Martiherrero. Por todo ello, GRACIAS.