sábado, 9 de junio de 2018

FINAL DEL CAMINO: OBJETIVO CUMPLIDO


Desde hace varios años la Casa Grande de Martiherrero apostó por una actividad que conlleva muchas cosas positivas: CAMINAR. Con esta acción conseguimos aunar el esfuerzo (en su significado más amplio) y gozar de mejor salud. ¡Hace ya tantos años que esta Casa realizó el primer Camino de Santiago!
Como actividad de ocio se empezaron a realizar marchas a lugares muy diversos y se comprobó la buena resistencia física de muchos chicos y, sobre todo, se observó lo bien que lo pasaban en estas salidas y lo reconfortados que volvían después de conseguir retos. Es cierto que lo que comenzó como divertimento se ha convertido en algo muy mimado, cuidado y con una estructura organizativa que muchas personas querrían para ellas y su entorno. Fue todo un logro constituir el Club de Senderismo de la Casa Grande de Martiherrero. Se creó con esperanza, ilusión, grandes expectativas y mucho entusiasmo. ¡Significaba tanto para nuestros andarines!.
Poco a poco nuestros chicos se han ido afianzando en su estilo de caminar, con sus fuerzas y con sus capacidades para alcanzar grandes cimas.
Y así…pasito a pasito, zancada a zancada, sin entrenamientos equivocados, sin obsesionarse con el pie trasero, ni con el cuello recto y siempre con los brazos al ritmo que se necesita, nuestros chicos han finalizado la Ruta Teresiana de la Salud siendo recibidos por nuestro querido Obispo de Ávila, D. Jesús García Burillo a las puertas de la Iglesia de la Santa en Ávila. ¡Nadie mejor que él podía estar esperándoles porque para ellos es parte de su familia! Desde aquí mi gratitud para Jorge Zazo por dejar su actividad y venir a recibir a este grupo alentándoles con sus palabras tan llenas de cariño. Ha sido todo un éxito tanto en organización como por los resultados obtenidos. La Casa Grande ha puesto mucho empeño y además hemos contado con la ayuda de la Diputación de Ávila (siempre tan generosa con esta Institución cuando la necesitamos) y de nuestra querida Cruz Roja de Ávila (nunca podremos agradecerles su protección y cuidados).Todo esto demuestra que cuando se hacen las cosas con esfuerzo y bien, entonces se tiene el poder de seguir haciendo grandes acciones.
La Casa Grande apostó por esta actividad porque así conseguía un doble objetivo: uno, favorecer la inclusión social y dos, se facilitan las relaciones interpersonales. El hecho de que en esta ruta nos acompañen cada día en la aventura de caminar, chicos de otras entidades como han sido ASESCA de Barco de Ávila, Villa Santa Teresa de Gotarrendura, Síndrome de Down Ávila o Pronisa de Ávila que nos ha acompañado en actividades de ocio, ha facilitado que interactúen entre ellos, se comuniquen y se conozcan un poco más. Gracias a estas entidades por creer en nuestro proyecto y querer participar en él. Hay que decir que en esta acción no hay reconocimiento a los tres primeros o mejores participantes. Todos son buenos y ganan al tiempo que crece su autoestima. Han conseguido superar los retos a los que se han enfrentado.
Ahora bien, todo esto no habría visto la luz ni se habría podido llevar a cabo si no estuvieran dispuestos y disponibles un gran número de profesionales de la Casa Grande que siempre, siempre están ahí para de manera absolutamente voluntaria ser la luz que guie a estas personas a la vez que con sus capacidades complementan la discapacidad de sus chicos (porque son sus chicos, aquellos con los que están día a día). Hay personas que tienen una manera diferente de entender la vida, son aquellos que ofrecen su tiempo y su entusiasmo para que otros vivan mejor. Siempre encuentran una causa con la que identificarse. Estas personas tienen por objetivo transformar la sociedad convencidos de que su esfuerzo contribuye a ofrecer un mundo mejor a otros que lo necesitan.
La Casa Grande tiene un gran número de trabajadores pero es cierto que hay un alto porcentaje que desarrolla su labor de manera muy profesional y además comparten en su ADN la generosidad, solidaridad, empatía y la integridad. A todos los que lleváis a cabo estos proyectos…GRACIAS
Por último gracias a Sonia Abad por desarrollar este proyecto. Aunque ella diga que una buena coordinación sin un gran equipo es un fracaso… yo la respondo que tiene que haber un motor y ese motor se llama Sonia Abad que ha puesto todas sus capacidades para que este proyecto saliera bien con la ayuda del equipo de profesionales. ¡Lo habéis conseguido!
Ayer cansados pero muy orgullosos os escuché decir:
“gran trabajo grupal con compañerismo”, “un trabajo excepcional”, “un gran equipo y un 10 para los chicos”, “experiencia gratificante”, “Todo por los chicos”, “Los chicos estaban muy contentos que al final es lo que gratifica”, “Estar unidos y coordinados es una ventaja pero es más importante hacerlo con los chicos y alcanzar las metas con alegría”, “ Lo mejor de todo: nuestros chicos han conseguido un nuevo reto”, “ La unión es un valor de esta Casa y los chicos son capaces de todo .Lo han logrado”
Yo necesito deciros: Gracias de corazón por lo que hacéis y por como sois. Acciones como esta hace más grande a esta Casa y, sobre todo y lo más importante, hace que la sociedad respete a estos chicos dándoles fuerza y credibilidad sobre lo que son capaces de hacer. ¡Habéis conseguido que den otro paso de gigante!

jueves, 31 de mayo de 2018

IV CERTAMEN DE TEATRO DE LA CASA GRANDE


Parece que no ha pasado el tiempo desde que iniciamos esta magnífica aventura y, como suele ocurrir, no es así. Han trascurrido ya cuatro años desde que alguien pensó que había que enseñar a la sociedad lo que hacían nuestros chicos en lo que se refiere al arte del teatro. Son más de treinta años los que esta casa lleva dedicada a este género que tan buenos resultados ha dado a muchos de nuestros chicos.

¿Qué es el teatro? Yo diría que, aparte de ser un género literario, es un espacio de contemplación. Se podría decir que el alma del teatro es la comunicación de las emociones a través de gestos, movimientos y vestuario. El teatro es educativo y socializador. Dentro del mundo de la discapacidad intelectual es una herramienta de trabajo contra la discriminación de estas personas, es el arte a través del cual se camina hacia la plena inclusión.

Pues bien, con este planteamiento, comenzó en el año 2015 nuestro I Certamen. Hay que decir que la sociedad entendió el mensaje y ahora echamos el cierre al IV Certamen. Este proyecto se ha hecho visible y fuerte gracias a nuestra embajadora Pilar Rodríguez, a su arte y a su grandeza de alma. Ella no tiene que decir palabras bonitas sobre estas personas. Pilar, con sus actos, llenos de dificultad, siempre nos demuestra cuánto quiere a estos chicos, y todo ello realizado desde el silencio y siempre en la sombra.

También tengo que nombrar a tres profesionales de esta Casa que llevan a cabo el trabajo directo con nuestros actores y ademas les coordinan: María Sánchez, Maite Sánchez y Francisco Pajares. ¡Que buenos son! Supieron muy bien tomar el relevo de otros profesionales que durante años realizaron esta labor y que algunos pensaban que eran insustituibles. Pues hay que decir que no solo lo han hecho sino que lo han coordinado con mucha pulcritud, coherencia y dando a los actores toda la profesionalidad que requieren y exige el guión. Eligen grandes obras para actores que requieren mucha coordinación y lo consiguen realizando un camino difícil y complicado, pero en el que se demuestra que esta acción es alcanzable por y para las personas con discapacidad intelectual.

Ahora permitanme que nombre a una mujer que es el motor de este maravilloso proyecto. Fue la que quiso que esta acción que llevaba más de treinta años unido a esta institución se hiciera más visible dandose a conocer a la sociedad. Es alguien que cree en las personas, en todas, es una mujer buena y que cree en las utopías, en los sueños y que se crece con el TEATRO. Gracias Esther Martín. ¡Cuánto te debemos, pero también cuánto te queremos!

Llevamos a cabo un teatro inclusivo. Este año han participado trece grupos, ¡qué más da si tienen discapacidad o no! Este años han pasado por aquí doscientos trece actores y cada uno de ellos ha demostrado su arte a través de sus capacidades y de sus discapacidades. Gracias a los que se han desplazado desde lejos, como es Palencia y Salamanca. Gracias a todos los espectadores que han querido acompañarnos, viniendo a disfrutar del arte más bello, el teatro.

Por último, mi más sincera gratitud a cinco personas que han formado el jurado de este Certamen, demostrando altas dosis de profesionalidad. ¡Se ve que lo tienen en vena! Conchi, Cristina, Maribel, Victor y Fernando. No pongo el apellido porque sé que a las personas humildes, como vosotros, os gusta pasar desapercibidas, os gusta ser anónimos. Gracias a los cinco por vuestra generosidad, dedicándonos todo vuestro tiempo, por vuestra solidaridad hacia los más vulnerables y necesitados y por vuestra empatía hacia esta Casa. Actitudes como las vuestras nos hacen seguir creyendo en las personas nobles y buenas. Alguno nos descubristeis hace mucho tiempo, otros no hace tanto, pero es como si llevaseis toda la vida aquí, y otros nos conocéis de hace poco, pero estas personas ya forman parte de vuestra vida. Sé que este jurado ha tenido una semana intensa y extensa, pero también me atrevería a decir que lo mismo hasta ya la echáis de menos en algún momento de vuestro día a día. Tranquilos que nos veremos pronto y volveremos a reír y soñar. Este jurado promete mucho como grupo para un futuro.

No puedo dejar de mencionar a nuestro fotógrafo oficial, a nuestro incondicional espectador que nunca falla y siempre está aquí, a nuestro embajador y amigo, a esa persona cercana, entrañable, siempre dispuesto a ayudar y que además lleva a gala estar unido a esta Casa. Gracias Gonzalo González de Vega por querernos tanto y además... demostrarnoslo.

Así acabo y aquí les emplazo para mayo del 2019 a la celebración del V Certamen. Ha sido un placer.



lunes, 21 de mayo de 2018

II Carnaval Solidario


Resulta extraño decir que un 20 de mayo se vive un día de carnaval. Pero así ha sido y todo debido a factores climatológicos que impidieron poder realizar este evento en el mes de febrero como es lo normal.

Ha habido que esperar unos meses para realizarlo y ver que ha salido bien.

El tándem formado por la Casa Grande y el voluntariado MAPFRE Ávila funcionó el año pasado y cogió tanta fuerza que ya no hay quien lo pare. Es cierto que organizar este evento lleva muchas horas de trabajo, muchas horas quitadas de la vida privada de cada persona para hacer, o por lo menos intentar, que otros lo tengan más fácil y agradable.

Fue una suerte que Rocío del Monte se cruzara en nuestro camino y no solo por lo que ella hace sino por todos los que le acompañan en esa tarea inmensa que es el voluntariado. Me encantaría poder nombraros a todos pero como es imposible lo haré solo citando a una persona: Isabel y su baile de zumba. ¡Qué tardes más agradables pasan nuestros chicos con esta actividad!

Estoy convencida de que MAPFRE como grupo empresarial es mundialmente conocida y un gran emporio pero he de decir que lo más grande de esta empresa y lo que envidio de manera sana y extraordinaria, no son sus dividendos sino su potencial humano. Ojalá su voluntariado tome como modelo al de Ávila. Son un gran referente como grupo, lleno de generosidad, humanidad, mucha empatía y una solidaridad digna de ser tenida en cuenta. Gracias de corazón por como sois y lo que hacéis.

Ahora bien, también diré que en la Casa Grande contamos con personas que lo dan todo por sus chicos. No importa hacer unas horas, da lo mismo trabajar más si el fin último tiene nombres y apellidos. Cada vez sois más los que os metéis en historias como esta. Cada vez sois más los que sois mejores, los que con sacrificios y “sacando” lo mejor que tenéis dentro, conseguís que esta Casa continúe en la cima. Alguien pensará que es imposible que lo hagáis por “nada” pero vosotros y yo misma sabemos que es lo que hay detrás de vuestras acciones. Tenéis un corazón muy grande y entendéis muy bien el significado de “ser solidarios y generosos”. Y sobre todo, continuad siendo personas sanas y limpias por dentro. Ojalá que no os contagiéis de los males y fallos que tenéis cerca. Gracias Sonia Abad por estar ahí.

Gracias a las personas que nos han elaborado la comida tan exquisita, gracias a Diverkaras por sus bailes y poner a todos en movimiento, gracias a Cruz Roja por su ayuda, apoyo y su protección, gracias a los colegios Diocesanos por sus juegos y estar cerca, gracias al grupo “el poder del chándal” por su acogimiento y por su participación con nosotros. Gracias a los que nos han acompañado en este día tan especial, sin ellos no habría sido un éxito.

¡Días como el de hoy nos dan fuerza, coraje y ganas de comernos el mundo para continuar haciendo cosas por vosotros, nuestros chicos!

domingo, 3 de diciembre de 2017

III ACTO DE NOMBRAMIENTO DE EMBAJADORES DE LA CASA GRANDE DE MARTIHERRERO

Un año más estamos aquí para nombrar a nuevos embajadores de la Casa Grande, para nombrar a personas que con su trabajo y su compromiso son portadores de valores a los que, en última instancia, aspiramos todos a que nos definan como personas.
Podría decir que es un acontecimiento que ya está institucionalizado, algo que cuando llega noviembre ya se espera y también me atrevería a decir que, a partir de este año, se esperará más, puesto que este III Acto ha puesto el listón muy alto. Ha sido dinámico, armonioso, lleno de actividad, llevado a cabo con mucho sentimiento, lleno de dulzura y muchísimas dosis de humanidad y, por último, diría que desarrollado con una exquisita y elegante profesionalidad. Ha durado una hora, exactamente 60 minutos, pero nadie, absolutamente nadie, es capaz de imaginar todo el trabajo que se lleva a cabo para desarrollar 60 minutos por, para y con la Casa Grande. ¡Hace tantos meses que comenzó a fraguarse esta maravillosa historia!
Lo mejor de todo es que desde el minuto uno la Casa Grande cuenta con personas solidarias, pero con una solidaridad exagerada y llena de ternura. S curioso hacer un acto para nombrar embajadores que tienen un carácter solidario y que este acto se pueda desarrollar porque hay muchas personas entorno a la Casa Grande que están entregadas en cuerpo y alma a esta Institución.
Conseguir realizarlo en el Palacio de Congresos y Exposiciones “Lienzo Norte” de Ávila solo es posible gracias a D. Gonzalo Súnico, que se sigue olvidando de resultados económicos. Además, está siempre abierto y con una sonrisa a dejarnos invadir sus espacios, en definitiva, su Casa, para que ensayen las horas que hagan falta.
Ahora bien, si hay alguien que es el alma de este acto y este año más que nunca, es Esther Martín (me da igual que no le guste que escriba esto). Siempre diré que es una excelente profesional, es más, puedo afirmar, y así lo hago, que lo mejor que le ha pasado a la Casa Grande en estos últimos años se llama: “binomio Esther Martín y VIDICAM”. ¡Son tan maravillosamente extraordinarios y conocen tan a fondo los entresijos de esta Casa…!
Es un auténtico lujo tener a estos profesionales tan entregados a esta causa, pero de verdad que es un verdadero privilegio sentir tan cerca el cariño sincero de Esther, Jesús, Margarita y Borja. Si a este cuarteto añadimos a la mujer más anónima, a la que mejor narra las historias, a la que nos introduce en sus argumentos, a la que es toda sabiduría y talento teatral… es decir, a Pilar Rodríguez, pues se forma un excelente quinteto capaz de revolucionarlo todo y de llevar a cabo una gala como la que ha salido este año: un auténtico espectáculo lleno de magia, misterio, luz, sonido, en el que los sentimientos han estado a flor de piel a través de la búsqueda de ángeles que se han conocido un poco más en el reflejo que de ellos han hecho las cámaras de VIDICAM.
De verdad que a estas 5 personas no me sale darles las gracias porque son tan de la Casa… pero si debo y quiero hacerles este reconocimiento a nivel profesional. Por su altruismo no les voy a dar las gracias, pero por su profesionalidad tengo que decir que son dignos de admiración. Los ángeles de la Casa Grande han conseguido el milagro de juntarlos para beneficio de estos ángeles terrenales y sin alas.
Mi gratitud más sincera a Alquimia Estudios S. L. por su generosidad. Mi admiración más profunda a Rodrigo, ese presentador extraordinario, que se metió al público en el bolsillo desde el minuto cero. Mil gracias a todos los “chicos de Pilar Rodríguez”, a estos jóvenes estudiantes que han querido ayudarnos aun estando en plenos exámenes. Sé que tenéis una actitud solidaria que emana de vuestro corazón, ¡gracias chicos! Al equipo de Marca de la Casa Grande, ya sabéis lo que pienso de vosotros. Gracias por vuestra generosidad y profesionalidad. Maite y María, María y Maite… ¡Cuánto ingenio tenéis y qué bien lo hacéis!
Pues bien… gracias a todo lo anteriormente dicho es por lo que se ha podido hacer esta Gala en la que se han puesto de manifiesto las cualidades de cuatro nuevos embajadores.
Mª Ángeles Álvarez, Fernando López del Barrio, Arturo Mancebo y Mª Rosario Sáez Yuguero.
La función de un embajador es clave dentro de las organizaciones, es aquella persona voluntaria que lleva las experiencias de sus acciones con las personas más vulneradas hacia sus círculos más cercanos, como son la familia, amigos, conocidos… y de esta forma esos círculos pueden ser invitados a ser parte de dichas entidades.
Estos embajadores toman este reto con mucha responsabilidad, ilusión y fuerza. Lo demuestran con su actitud en el día a día. Hay personas que a pesar de los problemas que vive el mundo, siguen teniendo esperanza en el futuro y avanzan por el camino del diálogo porque creen en la concordia, la justicia y la paz y además piensan que la vida digna y la solidaridad sean la norma para todos.
Nuestros embajadores son personas que tienen que alzar su voz con valentía y responsabilidad para proteger a los más débiles, los desfavorecidos, en definitiva, a los más vulnerables.
Tienen que tener una actitud de servicio a los demás y llevarlo a cabo tanto con cosas pequeñas o grandes, en público o en privado. Siempre está motivada por afecto y se le hace desde la gratitud. Además, tienen que tener por lema y por bandera la solidaridad que bien sabemos que es un valor social que nunca caduca. Esta palabra a veces da miedo, pero hoy más que nunca debemos y tenemos que “educarnos en solidaridad”. Hay que crear una mentalidad que nos haga pensar en una pluralidad de manera colectiva y siempre en segunda persona. Los chicos de la Casa Grande saben mucho de colectividad, conocen bien lo que es ser segunda persona porque casi nunca en su vida les han dejado ser “yo” en primera persona.
Pues todo esto es lo que tienen encomendado nuestros embajadores, y ya son 12, como verán, un número muy importante y redondo.
Gracias a todos por lo que hacéis, por vuestro compromiso, lealtad, cariño sincero, por pensar en la Casa Grande y por sentir en vuestro camino a los que menos tienen. Miles de gracias por todo lo que vais a hacer, por vuestra ilusión, por dedicar tiempo a esta Casa y porque sé que lo hacéis aun a costa de quitárselo a los vuestros. Os pido que no desfallezcáis en vuestro empeño de hacer felices dándoles más calidad de vida a “vuestros ángeles” de esta Casa Grande que es un poco vuestra y a la cual pertenecéis.

¡Bienvenidos a sus vidas! GRACIAS

miércoles, 22 de noviembre de 2017

VISITA A LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE AVILA

En esta vida hay hechos que marcan y además son un punto de inflexión para las personas. Esto es lo que les ha ocurrido a algunos con la visita realizada hace unos días. En la Casa Grande si hay algo que nos marca y que siempre está presente entre todos los que la formamos (chicos y profesionales) es “educar en valores”. Hay que hacerlo con mucha pulcritud, respeto, objetividad, siendo equitativos, utilizando siempre la verdad y la libertad…es decir, teniendo como principio con mayúsculas: LA JUSTICIA.
Siempre que hablamos con nuestros chicos sale la palabra derechos, injusticias, no nos creen, no es justo, no nos escuchan etc… Sí, así es su discurso y sus frases hechas. Han sido tan invisibles para esta sociedad, que a veces pienso que ahora se han pasado al otro extremo. Con colectivos tan vulnerables es facilísimo caer en los extremos y así no se educa de manera integral. Utilizando el proteccionismo, la pena, la demagogia y hasta la manipulación…flaco favor les hacemos. 
Donde quedan en estas personas los términos obligaciones, deberes, justicia para todos, saber escuchar al otro, empatizar con todos…? Si no utilizamos todos los conceptos, nunca lograremos nuestros retos con objetividad y certeza. ¡queda tanto camino por recorrer!
Pues bien, este año, hace ya unos pocos meses, un amigo que quiere mucho a esta Casa y que además la admira, nos trajo a una persona que entiende mucho de todos estos términos porque no en vano son sus herramientas de trabajo en el día a día. Vino a conocernos Javier García Encinar, un señor muy cercano y hasta muy campechano diría yo, que no es ni más ni menos que el Presidente de la Audiencia Provincial de Ávila. Pasó muchas horas conversando con los chicos y creo que descubrió un mundo qué aunque ya conocía, no intuía el profundo significado de la frase “personas con capacidades diferentes”. Sé que este día  le marcó por las emociones que vivió y que no pudo o no quiso contener , fluyendo al exterior a la vez que le humanizó delante de los chicos que no quieren ni necesitan entender de clases sociales. Solo saben de personas cercanas y que les muestran cariño y también de otras que rechazan porque desconocen el significado de la palabra “empatía”
El otro día se produjo la devolución de la visita y un grupo de 30 chicos de esta Casa pasaron una jornada espectacular en la Audiencia Provincial de Ávila. Todos los actos estuvieron programados con esmero y exquisita precisión y delicadeza. La visita comenzó en los Juzgados de Ávila donde junto a nuestro amigo, Fernando López del Barrio, estaban el Presidente de la Audiencia, Javier García Encinar, la Fiscal  Carmen Barberán López y el Abogado defensor Alfredo Sánchez. Allí nuestros chicos conocieron en vivo y en directo los calabozos y sé que quedaron bastante impresionados. Bueno…diré que los chicos y las personas que les acompañaban de nuestra Casa. Es cierto que entrar en un espacio oscuro, pequeño y con una puerta especial, de primeras impresiona. Si además le añades que es un lugar en el que estás privado de libertad….eso impone, sobrecoge y hace pensar. Exactamente eso es lo que sintieron.
Posteriormente todos acudieron a la Audiencia Provincial donde Javier con una actitud propia de un docente, explico con todo tipo de detalles el majestuoso cuadro que hay en la escalinata de la Audiencia. Lo hizo con mucha empatía, naturalidad y conociendo bien quienes eran sus interlocutores. Fue una interesante y cercana clase de historia de España impartida por un juez que es el Presidente de la Audiencia. Los chicos de la Casa Grande le entendieron perfectamente, tanto, tanto que hubo preguntas y respuestas acertadas.
¡Fue un momento de integración e inclusión!. Ojalá los jueces y funcionarios de la administración de justicia siempre supieran tener un lenguaje coloquial y de fácil entendimiento para con las personas con capacidades diferentes. A esta sociedad le queda mucho por aprender para hacer justicia a las irregularidades que se cometen con este colectivo tan sensible y vulnerable. Pero bueno… esta actitud nada tiene que ver con lo  vivido  el otro día. Todo lo contrario, creo que en esa mañana todos, y cuando digo todos me refiero a las dos Instituciones,  aprendimos  mucho unos de otros y eso suma y sirve para dar valor añadido a ambas.
A continuación de esta clase tan humanista, entramos en la “Gran Sala” como dicen los chicos donde tuvo lugar el juicio sobre un robo en una vivienda.  Allí estaba el acusado, Carlos Santiago,  como presunto autor del robo. Allí se encontraba el jurado encargado de emitir un veredicto y también en ese lugar permanecían atentos el público formado fundamentalmente por personas  que viven y otros que trabajan en la Casa Grande de Martiherrero.
Quiero dar las gracias a los agentes que estuvieron en la sala: Ana Pulido González y Alfredo Rey Castro que prepararon la sala con exquisita profesionalidad a la vez que llamaron y atendieron a los testigos que subieron a testificar. Fue un acto lleno de verdad, emociones llenas de visceralidad pero también a veces, muy cerebrales. El Presidente de la Audiencia, la Fiscal y el Abogado Defensor han conseguido acercar la justicia a los que la ven lejana. Han logrado hacer pensar con objetividad a personas que están etiquetadas porque alguien cree y dice que no saben pensar. ¡El jurado supo deliberar pensando desde la razón y no desde el corazón!
Fue una jornada inolvidable que se cerró con la actuación en la escalinata de la Audiencia del Coro de la Casa Grande de Martiherrero en donde demostraron sus capacidades y habilidades musicales conseguidas a través del esfuerzo, la paciencia, el tesón y de las ganas que tienen de demostrar lo que valen y son capaces de hacer.
Gracias a todos los que han hecho posible que estos chicos conozcan en primera persona el significado de la palabra justicia, gracias por hacerles comprender que cuando se habla de los derechos de las personas también va implícita la palabra obligaciones de dichas personas, porque como yo les digo:”vuestros derechos son mis obligaciones, pero no olvidéis que mis derechos son vuestras obligaciones”.
Gracias especiales y de corazón a D. Fernando López del Barrio por pensar tanto y con tanta pasión en esta Casa. Hace ya un tiempo que nos vimos por primera vez y su relación con estos chicos cada vez es más especial y hasta mágica. Gracias a él nos visitó el Presidente de la Audiencia Provincial de Ávila y  de verdad, que fue una visita tan emotiva y entrañable que ..”el tal señor” D. Javier García Encinar se ha convertido en nuestro amigo Javier, el juez de Ávila que acerca la justicia a los jóvenes y además… ¡ lo consigue porque lo vive y sabe hacerlo bien”.  Es una cualidad que no posee todo el mundo y por eso ser su amigo es un lujo y un privilegio.
Desde la Casa Grande de Martiherrero  y en nombre de todos ellos gracias de corazón JAVIER.

viernes, 17 de noviembre de 2017

¡CÓMO HAN PASADO LOS DÍAS!



Hola..., están ahí? Sé que nos siguen porque los sentimos, aunque no nos veamos, y eso es lo que importa.
Hace mucho que no escribo pero es que va todo tan rápido, suceden tantas cosas en esta Casa que, a veces, necesitaríamos que el día tuviera más horas.
Nosotros seguimos aquí sin parar, moviéndonos al mismo ritmo que como vemos pasar los días y en definitiva la propia vida. Así que, como no podía ser de otra manera, vamos viviendo llenos de sentimientos encontrados, con muchas alegrías y con algunas penas producidas por el vacío que dejan los que se van.
Hace un mes nos dejó para siempre nuestro querido Jorge Gallego. Se fue en silencio, como era él. Aguantó la enfermedad con fuerza y dignidad. Nadie le enseñó a ser fuerte, le hizo aprender a serlo su propia vida y... ¡mira que tenía pocos años! Tenía unos ojos grandes y profundos que protegía junto a sus largas pestañas. Todo ello hacía que tuviera una mirada para mí llena de misterio, a la vez que trasmitía dulzura cuando sonreía. ¡Cuántas personas se nos van yendo poco a poco! Allá donde estén, sé que cuidan de toda esta CASA, porque estoy convencida de que nos ven y nos siguen. Besos a todos y uno especial para ti, Jorge.
Por otra parte, también viene habitantes nuevos a nuestra casa y eso está bien porque nos marcan nuevos retos y también nos hacen estar abiertos a otras formas de ver las cosas. Deberían ser nuevas motivaciones para los profesionales de esta Casa. Cada persona es un mundo y viene con su mochila a la espalda, unas más llenas que otras, pero vienen. Aquí estamos creyendo en nuestras posibilidades y en nuestra manera de formar y enseñar a nuestros chicos. Aquí seguimos inventando sueños a base de magia y poniendo esfuerzo y entusiasmo para conseguirlo.
Con tesón hacemos teatro.
Con paciencia surgió un coro musical.
Con esfuerzo recorremos caminos rutas y senderos.
Con mucha profesionalidad hemos conseguido montar un certamen de teatro cada vez más esperado y concurrido.
Con mucha profesionalidad hemos conseguido que el Coro de la Casa Grande actúe en los lugares donde se les llama y se les admira.
Con mucha profesionalidad el grupo de senderismo de esta Casa participa en rutas específicas con grupos de prestigio, como es el Almanzor.
Así proseguiremos y, sin duda, avanzaremos llegando a donde haga falta para que nuestros chicos tengan la dignidad que les corresponde.
¡Que nadie lo ponga en duda!
Ahora se puede decir que la experiencia y los hechos nos avalan.
Como verán merece la pena que Vds nos sigan y hasta nos tengan un poquito de afecto, porque como dice la canción: “cómo han pasado los años, cómo cambiaron las cosas y aquí estamos, lado a lado como la primera vez. Cómo han pasado estos años, las vueltas que dio la vida...”, pero mereció la pena.
Gracias por seguirnos y por apoyar a estos chicos, que no dudo que también ya son un poco suyos.
¡Es un placer sentirles cerca!