Hola, ¡buenos días!. Aquí seguimos trabajando a nuestro ritmo, iniciando nuevos proyectos y recibiendo a nuevos chicos y chicas que se están incorporando al día a día de esta casa, que va a ser la suya. Eso sí, en medio de nuestra actividad diaria, en medio de nuestros ensayos para el próximo certamen de teatro, que ya está cerca, pues ha aparecido en nuestra vida el Club Rotary Ávila.
Alguien se preguntará que quienes son. Es una organización formada por líderes profesionales que fundamentalmente dan servicio humanitario. Hace relativamente poco tiempo se pusieron en contacto con nosotros para comunicarnos que habían acordado que su nuevo proyecto de caracter social estaría destinado a la Casa Grande. Pensaron en nosotros por lo que hacemos y por lo que se ve dentro de esta Casa. Vinieron una mañana a conocer a todos los chicos y les entusiasmó lo que vieron y vivieron; escucharon a las personas que les contaron todo lo que hacen aquí y como viven en esta que es su casa. Y así es como se puso en marcha el proyecto de la Cena Benéfica 2016 del Rotary Club Ávila para realizarse el 12 de marzo de 2016.
Han pasado 48 horas del evento y tengo que decir que ha sido un éxito. Estaba muy bien organizado y perfectamente coordinado. Ha sido estupendo ver como 200 personas pertenecientes a todos los estamentos sociales, han querido estar cerca de nosotros para alcanzar varios objetivos. Es cierto que hay un premio económico pero es mucho más importante el reconocimiento social a un trabajo bien hecho a lo largo de, casi ya, 51 años. La aportación económica ayudará a financiar parte del presupuesto de señalética para nuestros talleres del centro de día. En cuanto al reconocimiento social, eso sí que tiene un valor infinito e incalculable. Creo que este acto ha sido una buena acción destinada a personas que se lo merecen.
La misión de Rotary era extraordinaria y ha servido para que nosotros estemos más cerca de nuestros sueños. Dije el otro día y hoy lo repito, que con todas las maderas que tenemos de recuerdos en esta casa, nosotros seremos capaces de armar y construir el color esperanza de la vida.
Pero aparte de Rotary, desde aquí quiero dar las gracias a la sociedad de Ávila por su generosidad y solidaridad; que un sábado por la noche decidan y quieran estar al lado de la Casa Grande es porque tienen sensibilidad y porque creen en el servicio y compromiso con los demás.
Para la Casa Grande ha sido una gran satisfación estar rodeada de trabajadores de la Casa, familias, de nuestros chicos, asociaciones de Ávila, personas del mundo empresarial, personas del mundo de la política, profesionales con altos cargos directivos, y por último, nuestro Obispo, Don Jesús García Burillo, quien como siempre es el más fiel seguidor de la Casa Grande de Martiherrero, pero fundamentalmente de los chicos y chicas que viven en ella. ¡Gracias Don Jesús!
Gracias al alcalde de Martiherrero, que sé que se siente muy orgulloso de la casa más grande de su municipio y siempre está a nuestro lado. Gracias a Pablo Casado por definir a esta casa como un oasis de paz en este mundo que va muy deprisa. Gracias a Mª Ángeles Ortega por su incondicionalidad y por sus afectos sinceros. Gracias a Jesús Manuel Sánchez Cabrera, presidente de la Diputación, por su gran corazón, sencillez, espontaneidad y que por segunda vez me volvió a sorprender. Gracias al alcalde de Ávila por acompañarnos como muchas veces ha hecho. Gracias a los sendaores, comisario jefe de la policia, concejales y demás autoridades. Gracias a Gonzalo Gonzalez de Vega por llevar bien el cargo de embajador de la Casa Grande y por saber lo que significa.
Al mundo del asociacionismo gracias por estar allí representado en general por sus presidentes y gerentes, haciendo este acto más institucional si cabe. Vosotros entendéis muy bien lo que este evento significa porque estáis acostumbrados a los mismos sacrificios económicos y a la falta de reconocimiento por la labor desarrollada.
Pero sobre todo, desde aquí, quiero dar infinitas gracias a todos los trabajadores de la Casa Grande que han acudido en un número muy alto y numeroso a representar y a ayudar a su Casa, a su Institución, en un acto tan importante. Gracias por vuestra compañía junto a una dirección a la que arropasteis con vuestra actitud. Gracias por dejar vuestra vida privada aparcada otra vez, para seguir estando juntos. Y gracias, de corazón, por el esfuerzo económico que sé que habéis hecho. Gracias también a todos los que no habéis podido asistir pero habéis estado en la sombra y colaborando. El apoyo de todos da fuerzas para seguir por la línea que vamos.
En fin, fue un acto muy emotivo por lo que se dijo y por lo que vivimos. De nuevo gracias Rotary por vuestro tiempo y vuestro esfuerzo. Hoy os sentiréis mejor y en paz por lo que habéis hecho; no os salgáis de la línea de la solidaridad y de la generosidad.
Por último, a las 200 personas que nos acompañaron, solo decirles que fue un placer y en nombre de los que formamos la Casa Grande de Martiherrero, gracias por su generosidad, su compromiso de servicio y por su solidaridad.
¡Ha sido una velada mágica y llena de luz, de esa luz que guía a la gente buena!
martes, 15 de marzo de 2016
lunes, 1 de febrero de 2016
Febrero 2015: ¿Nos conocemos? / Febrero 2016: Ha pasado un año y….!mereció la pena!
Hola, espero que estemos todos los que empezamos hace
exactamente 365 días; aún recuerdo como si fuese hoy mismo, que este blog ni
estaba en mi mente ni se le esperaba. Lo
único que existía era una gran ilusión por cumplir 50 años y por hacer cosas
que demostraran a la sociedad, el trabajo realizado por un grupo de personas
pertenecientes a una institución y que a lo largo de los años había beneficiado
a un colectivo de personas.
Los 50 años ya pasaron, ya estamos en el 51 pero…¡que
diferente es todo! Ha habido que dejar que pase el mes de enero para pensar, disfrutar,
recapacitar y asumir que todo lo ocurrido durante el 2015 ha sido real y ha
servido para afianzar aún más los cimientos de esta gran Casa Grande.
Si alguien ha pensado que nos habíamos ido… se ha equivocado;
ha sido una ausencia necesaria y premeditada. Un año tan importante tenía que
conllevar una profunda reflexión y, ese acto solo se puede llevar a cabo en
silencio y sin que nos vean. Los árboles de esta Casa nos dan intimidad y la luz
que se cuela por todos los rincones nos ilumina.
El 28 de enero de 2015, existía una comisión formada para el
50 aniversario, un grupo serio, responsable e ilusionado que creyó tenerlo todo
encauzado y, entonces ocurrió algo que
desbarató casi todo lo realizado. Apareció en nuestras vidas una persona
totalmente desconocida, sobre todo para mí. Aún recuerdo la primera reunión con
ella, nos observamos (no nos tanteamos),
hablamos mucho pero supimos escucharnos y, sobre todo, fuimos trasparentes
desde el primer momento. Le conté lo que queríamos hacer (eso lo teníamos muy
claro) y esa persona nos propuso como lo teníamos que realizar y, además, nos
abrió las ventanas a un mundo totalmente ajeno a esta Casa.
Es cierto que acabábamos de ganar el primer premio en la
Cabalgata de Reyes de Ávila y estábamos eufóricos y creyendo en lo que
hacíamos, pero también es cierto que llegábamos hasta donde llegábamos y,
rápidamente algunos visualizamos que una ayuda profesional nos vendría de lujo
pero… eso, eso era un lujo. Como siempre que le necesitamos acudió a nuestra
llamada Jesús Campillo y con él apareció una persona que él consideró oportuno
que viniera. Y así fue como Esther Martín entró en la vida y en la historia de
la Casa Grande. VIDICAM ya pertenecía a la vida de esta Casa, conocíamos su
profesionalidad y también dábamos fe de su generosidad. Sabíamos que podíamos
contar con ellos, pero de esta mujer yo no sabía nada. Ese es un síntoma bueno
a la hora de conocerse. ¡Puff! Que
reunión mas especial. Nos puso la miel en los labios. No se equivocó quien la
trajo a esta Casa diciéndome que era una gran profesional y que era lo que
necesitábamos. ¡Tenías razón Jesús! Lo que nunca pudimos imaginar es que
pudiéramos trabajar con ella, pero en honor a la verdad quiero que se sepa que
el sueño se hizo realidad gracias a su gran generosidad, a su entrega, a su
implicación con los chicos, trabajadores y con la institución. Es cierto que es
una gran profesional pero también es cierto que lo es porque además lleva el título
de buena gente, de persona decente, integra y honrada.
Ha sido un año maravilloso, intenso y extenso, hemos
conseguido más de lo que pudimos imaginar. El trabajo ha sido duro, a veces
estresante, con mucha tensión en algunos momentos y con mucho agotamiento en
otros muchos. Es cierto que de todo esto nos hemos olvidado porque solo de
pensarlo ahora nos da vértigo. ¿Estamos contentos? Sí, mucho. Somos conscientes de que hemos puesto el
listón alto, muy alto; conocemos las expectativas que algunos han puesto en
nosotros y por eso decimos que… tranquilos, que no vamos a defraudar a nadie. Gracias a todos los que nos habéis ayudado a
llegar al punto en el que nos encontramos. Hace un año os escribí por primera
vez diciéndoos que si os decidíais a acompañarnos, no os ibais a arrepentir.
Esperamos no haberos defraudado ni haberos hecho perder alguna hora. Empezamos
un tiempo nuevo, ya no celebramos nada extraordinario, ya estamos en nuestro
día a día y, lo mejor de todo … ¿sabéis que es? Que ya no estamos solos, que
hay muchas personas junto a nosotros, al lado de esta Casa Grande que ya
también es un poquito de todos. Continuaremos sabiendo unos de otros, pero,
sobre todo, sabed que estamos trabajando ya para que este año 2016 sea serio en
cuanto a los objetivos a alcanzar y
espectacular en cuanto a los sueños que nos hemos creado. ¿A que nos vais a ayudar en este camino? No lo dudo y por eso… GRACIAS.
jueves, 24 de diciembre de 2015
NAVIDAD 2015
Pues sí, ya llegó y ya
está aquí otro año más. Unas veces estamos deseando que vuelvan y, otras
tememos que lleguen estas fechas. En la Casa Grande se viven las mismas
situaciones dado que no somos diferentes a los demás. Los chicos se marchan
unos días a su casa para estar junto a los suyos. Se van muy contentos como no podía
ser de otra manera. Pero en contraposición a esto, hay un grupo cada vez más
numeroso que se queda en la Casa Grande porque ya, parece ser, que es la única
casa que tienen. Se quedan raros porque la casa ha cambiado su ritmo, porque
casi no hay gente y además, porque sienten algo de morriña y nostalgia. Por
todo esto procuramos hacerles sentir más
que nunca que esta Casa es un hogar.
A los profesionales también les llega el tiempo de descanso
aunque nunca llegan a desaparecer del todo porque la casa sigue abierta. Pero
bueno… todos cambiamos el ritmo y todos nos dedicamos más a nuestras familias y
a nuestro descanso. Eso sí, sin olvidarnos ninguno de todos los profesionales
que pertenecemos a esta Casa, de qué sigue abierta, de qué allí queda gente que
nos echa de menos. Por eso, aunque cambie nuestro ritmo laboral, nunca cambia
nuestra actitud y nuestros sentimientos hacia lo que significa el término CASA
GRANDE.
También están las familias, ese colectivo que ahora disfruta
de sus hijos o hermanos, en definitiva de los que casi siempre están con
nosotros, pero que son inmensamente felices entre los suyos.
Y después están los amigos y conocidos de la Casa Grande…a
ellos, a los de siempre, a los de ahora, a los que están cerca, a los que están
lejos, a los que conocemos mucho, a los que conocemos menos, a los que siempre
están, a los que están a ratos… a todos ellos
Feliz Navidad.
Siempre, pero hoy con más fuerza, tenemos un recuerdo muy
especial y muy fuerte para todos los que pertenecen a la comunidad de la Casa
Grande y que están pasando por situaciones delicadas. Viven momentos difíciles a
causa de lo que han pasado y de lo que están viviendo. Solo podemos deciros que
estamos a vuestro lado, que nos tenéis muy cerca para que nos utilicéis. Poco
podemos hacer, solo estar y acompañar para que sintáis con fuerza nuestro
cariño sincero y silencioso. Hay momentos en los que las Navidades duelen
mucho, pero no podemos hacer nada porque Las hojas del calendario van pasando y
siempre llegan. Dá lo mismo que la situación personal sea buena o mala, las
fechas siempre llegan y aunque queramos pasar de ellas, sabemos que no es
verdad. Por eso, a todos vosotros, a los que sabéis a quién me dirijo, un
abrazo fuerte y enorme de parte de toda la familia de la Casa Grande. Os queremos y os necesitamos a nuestro lado.
Por último, a todos los que durante este año nos seguís a
través de las redes sociales, gracias por entrar a conocernos y por haberos
quedado. Sois gente anónima para nosotros pero a la vez muy importante porque
nos habéis dado a conocer fuera de las murallas. Os deseamos unos días llenos
de armonía con los vuestros y que el año 2016 venga cargado de sonrisas y
esperanzas que alegren vuestras vidas.
A todos los que al escuchar la Casa Grande de Martiherrero,
esbocen una sonrisa porque saben y conocen de qué se les habla….
miércoles, 23 de diciembre de 2015
LA MAGIA DE CANDELA
Hola
Candela, no nos conocemos de nada, ni nadie nos ha presentado, pero aún así, ya
te considero alguien querido en nuestra Casa. Llegaste una tarde a primera
hora, sé que venias expectante ( no asustada) ante algo desconocido para ti, a
un lugar al que muchos nunca se han atrevido, ni han querido venir, no solo por
su dureza sino porque hay personas que prefieren mirar para otro lado. Pero tu
no eres así Candela, aunque no te conozco, lo intuyo. Tienes muy pocos años, en
concreto 10 y decidiste pasar una tarde en la
Casa Grande con y junto a las personas que la habitan.
Sé que entraste
con la timidez que caracteriza a las personas de tu edad, lógicamente venias
acompañada de gente que te quiere. No tenías miedo por lo que ibas a ver, solo
preocupación por si no te salían bien las cosas y no estabas a la altura de
como a ti te gusta hacerlo. La expresión
de tu cara al entrar era muy diferente a la que tenías cuando te marchaste.
Fuiste pasando por los diferentes talleres de nuestro centro de día y poco a
poco te afianzaste en la situación en la que te encontrabas. Las agujas del reloj
iban corriendo y tú tenías una actitud cercana, sincera, vivaracha y muy
espontánea. ¡Lo hiciste muy bién , como una auténtica profesional! Tu público
era muy especial y,…. ¿ sabes una cosa,
Candela? Pasarán los años, crecerás, te harás adulta y…. cuando sigas
demostrando tu arte ante determinados grupos de personas… pues entonces,
Candela, siempre vendrá a tu memoria esa primera vez que hiciste magia ante los
chicos y chicas de la Casa Grande de Martiherrero.
Estoy
convencida de que a partir de ahora cuando vayas por la calle, habrá alguien
que pasará a tu lado y te dirá hola llamándote por tu nombre. Tú a lo mejor no
le recuerdas pero esa persona a ti sí, porque en esta Casa has dejado un
recuerdo imborrable. Candela, les has hecho felices con tus juegos, tus
sorpresas y tu arte. Fue una tarde maravillosa para ellos y me imagino que
sorprendente para ti. Ahora, a tu corta edad, ya sabes cómo son las personas
con capacidades psíquicas diferentes. Son como tú pero no han tenido tanta
suerte como la tuya. La vida no les ha sonreído tanto y por eso les cuesta
muchísimo, conseguir lo que se proponen y les gustaría tener.
Sé que te
marchaste muy contenta y emocionada por esas horas tan especiales y, además,
porque todo te salió bien. Conectaste muy bien con tu público y empatizaste con
ellos y todos ellos, contigo. ¡Qué grande eres Candela y que corazón más
especial tienes! Estoy convencida de que la próxima vez que vuelvas ya no
necesitarás que te acompañe nadie, ¿sabes por qué? Pues porque aquí dejaste amigos
y admiradores, dejaste personas que dibujaron tu cara dentro de su alma y para
siempre. Se quedaron impresionados por tu arte, tu buen hacer y por tu
cercanía. Una niña de tu edad que decide pasar una tarde creando sonrisas a
través de tu magia, es digna de ser admirada, respetada y querida. Nunca
pierdas la inocencia ni esa actitud tan sincera que te hace pensar en los
otros, en los que lo tienen un poquito mas complicado.
Gracias
Candela, gracias por venir y, sobre todo, gracias por quedarte para siempre
dentro de esta Casa Grande. Espero conocerte pronto para poder darte un abrazo
y que me deleites con tu arte, con esa magia que me han dicho que cuando la
realizas, ilumina tu cara y hace que tus ojos brillen con una luz intensa,
tanto, tanto como la espontaneidad y solidaridad que tienes.
Un besazo
enorme Candela y….. FELIZ NAVIDAD.
viernes, 11 de diciembre de 2015
CEREMONIA DE ENTREGA DE PREMIOS PROMECAL AVILA 2015
Han
pasado varios días desde que nos avisaron de que éramos uno de los premiados. Nos
ha dado tiempo a interiorizar lo que esto significa e incluso a tener más
ilusión por los planes futuros que vamos proyectando para la Casa Grande.
Con
esta actitud llegó el día 3 de diciembre 2015, el día de la Discapacidad, o día
de las personas con capacidades diferentes y, también el día en el que a la
Casa Grande de Martiherrero se la reconocían por méritos propios toda la labor
desarrollada durante 50 años en un lugar de Ávila donde las cosas no eran
fáciles, el entorno no acompañaba y la mentalidad de las personas era muy
cerrada y primaria, por lo que se refiere al mundo de la discapacidad.
Patricia
Carrera unos días antes nos trasladó la idea de que estuvieran Pedro y Juan
Carlos con ella a la hora de presentar el premio a la labor social. ¡Fue una
buena idea!. Estuvieron con ella ensayando por la mañana y estaban algo
nerviosos. Dos días antes se les preguntó si querían hacerlo y la respuesta fue
rápida y segura. Tengo que decir que la labor que han hecho estos días Javier
Martín Obregón, psicólogo, y Lorena España, trabajadora social, ha sido y es
fundamental con todos los chicos que han representado a la Casa Grande. Javi
con su actitud observadora les entiende y dirige como nadie, y Lorena les
protege como sólo una madre sabe hacer. Son dos personas que se complementan
muy bien y todo esto beneficia a los chicos. Al tándem de estas dos personas
hay que unir la actitud de Patricia Carrera que con su sensibilidad y su
profesionalidad dio seguridad a estos dos chicos que supieron disfrutar del
momento gracias a que una gran persona les dejó ser ellos, se fió de sus
capacidades y les dio la credibilidad que se merecen
¡Gracias
Patricia por ver lo que nadie quiere ver y creer en las cosas increíbles!
¡Gracias
Pedro y Juan Carlos por representar tan bien a vuestra Casa!
A
las 19:30 horas el auditorio del Lienzo Norte estaba lleno. Había personas de
todo tipo y de diversos estamentos sociales, pero, sobre todo, estaban ellos,
los trabajadores, familias y chicos de la Casa Grande. Todos contentos de lo
que allí estaba sucediendo y todos orgullosos por pertenecer a una marca, a una
Institución, a una gran familia.
Comenzó
el acto con el saludo de Patricia Carrera a todos los allí reunidos para luego
dar paso a la proyección de vídeos antes de comenzar la entrega de trofeos. Y
así se entregó el primero, premio a la cultura. Salieron las tres personas
premiadas: Eugenio López Berrón, Ricardo Sánchez y Luciano Díaz Castilla, al tiempo
que se proyectaba un vídeo sobre su obra. Cuando se retiraron fue cuando llegó
el premio a la labor social y salieron Pedro y Juan Carlos y hablaron de la
Casa y de lo que hacen. También se proyectó un vídeo, mejor dicho, el vídeo que
muestra lo que somos y lo que hacemos. Finalmente se nombró a las personas que
entregaban el premio y Patricia pronunció el nombre de D. Jesús García Burillo,
Obispo de Ávila y Presidente del Patronato de esta Institución y también
pronunció el mío, Pura Alarcón.
Y
allí salimos y subimos al escenario para recoger un trofeo, una vocera, esa
figura que tiene la representación o vocería de un grupo para hablar a su
nombre, es la que lleva la voz del grupo. Representa a una mujer con cara de
niña llevando periódicos bajo el brazo para comunicar y transmitir noticias.
Una mujer con rostro amable. En su conjunto es una figura simpática y hasta,
diría yo, entrañable y cercana.
Pues
bien, yo quiero decir que en el momento de tenerla entre mis manos, sentí
emoción y satisfacción.
Emoción por recoger algo en representación de
un grupo de cientos de profesionales que han pasado por esta Institución y que
son los que realmente se lo han ganado. Desde el primero hasta el último que ha
entrado en esta Casa, desde 1965 a 2015. ¡Qué difícil lo tuvieron los primeros!
También he dicho que sentí satisfacción y lo sentí, porque alguien ha
reconocido el trabajo bien hecho, el esfuerzo silencioso de un grupo de
personas que trabajan en equipo, se han reconocido muchas horas de angustia, de
desasosiego, de no saber qué hacer ni para dónde tirar. Años en los que lo
único que se sabía era que había personas con discapacidad que había que situar
en un lugar digno y que una sociedad reconociera sus derechos.
Y
también voy a decir que sentí satisfacción porque por primera vez y de una forma
solemne he oído hablar muy bien del Centro de Educación Especial Santa Teresa,
la Casa Grande de Martiherrero. El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y
además se ha hecho justicia a una Institución, a un nombre y, sobre todo, a
cientos de profesionales que lo hicieron y lo hacen bien. Por eso, este trofeo
es vuestro, de los de ahora, que además representáis a un colectivo de personas
que con pocos recursos y casi ninguna herramienta, trabajaron por el cambio
social para las mal llamadas personas deficientes, para las personas con
capacidades diferentes.
Este
cambio que se ha hecho es el motivo por el cual la dirección de la Casa Grande
va a trabajar para que los trabajadores empiecen a divisar algún rayo de luz en
lo que se refiere a la conciliación de la vida laboral y familiar. Sé que no es
obligatorio, es cierto que nadie lo manda, pero que quede claro que no lo
hacemos por obligación sino por devoción. Queremos que los que forman esta Casa
estén bien, trabajen de una manera tranquila y vivan con paz y serenidad.
¡Bastante complicada día a día es la vida por sí misma!
En
fin…después llegaron unos trofeos con sus respectivos reconocimientos: en el
ámbito deportivo a la Cultural deportiva Cebrereña; empresario a Alberto Zoilo
Álvarez y empresa innovadora a Onyx Solar.
La
entrega de todos los premios estuvo amenizada con actuaciones musicales,
vídeos, anécdotas, imágenes del grupo Promecal y fotos de familia. Fue una
velada importante por el contenido y muy entrañable por cómo se desarrolló.
Gracias
al grupo Promecal por organizar este evento en el que priman muchos valores que
engrandecen a quien lo organiza y consigue que determinadas personas y grupos
sean reconocidos por el trabajo que realizan con integridad, esfuerzo,
compromiso y mucha profesionalidad.
También
gracias a esos miembros del jurado que por unanimidad decidieron concedernos
este premio. ¡Les aseguro que no les vamos a defraudar! Es un honor para todos
los profesionales de esta Casa tenerlo en nuestras vitrinas. Prometemos que si
en algún momento flaquean nuestras fuerzas porque los vientos no soplen a
nuestro favor, miraremos pensativos y en silencio “la vocera” que ya forma
parte de esta Casa y que llegó procedente de un grupo de comunicación que pensó
en Ávila y en los abulenses de buen hacer.
¡Gracias Promecal por tu
sensibilidad!jueves, 3 de diciembre de 2015
Agradecimiento de Down a la Casa Grande
Anoche fue la presentación del calendario de Down
Ávila a la sociedad abulense. La verdad es que es todo un espectáculo de luz,
sonido y, sobre todo, de alegría, sonrisas y mucho movimiento. Todos los años,
y ya van nueve, por estas fechas es la presentación en el Lienzo Norte. Resulta
una reunión muy entrañable y familiar. Allí también estaban casi todas las
autoridades de Ávila apoyando este acto solidario y lleno de esperanza.
La Casa Grande estaba invitada como todos los años,
pero este con un motivo especial: hacer un reconocimiento público a esta
institución por cincuenta años de compromiso con una causa solidaria. Hace más
o menos un mes nos lo comunicó Pilar Florencio y nos dijo que teníamos que
estar porque se nos iba a entregar una placa; así ha sido y allí hemos acudido
a su llamada.
Gracias, Pilar, por tus palabras llenas de
sentimiento y doy por hecho que pensadas, meditadas, llenas de sinceridad y
escritas desde el corazón. Pero, sobre todo, gracias por haber hecho un breve
recorrido por esos cincuenta años que hace que una institución sea pionera. Y
también miles de gracias por esa declaración tuya afirmando y corroborando el
hecho de que todos hemos atravesado por situaciones delicadas. Fueron unas
palabras llenas de veracidad y con mucha objetividad. Por todo ello, Pilar
Florencio, y en nombre de la gran familia de la Casa Grande de Martiherrero,
nuestro agradecimiento más profundo y lleno de cariño.
También fueron muy especiales las palabras
pronunciadas por la Consejera de Familia de la Junta de Castilla y León, Dª
Alicia García. Fue una sorpresa muy agradable para nosotros, porque además
fueron pronunciadas con firmeza, conocimiento de causa, convicción y
afectividad. Que una Consejera de Familia nos vea como referente en el mundo de
las personas con capacidades diferentes, les aseguro que es un orgullo y da
fuerzas para seguir. Hace ya bastantes meses que visitó la Casa Grande, pero
ayer me di cuenta de que no solo no se le ha olvidado lo que vio, sino que lo
recuerda con cariño y muy objetivamente en su memoria. Gracias, Consejera.
Ayer la Casa Grande de Martiherrero cogió más
fuerzas para que la llama de esa vela que empezó a alumbrar hace más de
cincuenta años, continúe dando luz para ir por el camino que lleva a todos
hacia la plena inclusión.
Gracias, Down, celebrad bien vuestros veinticinco
años y mucha suerte para los próximos.
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